Asertividad
Posted by Mª Cristina | Psicología, Psicología Social

¿Te han pedido que hagas algo que no quieres hacer y aún así lo haces? ¿Crees que esa persona ha sido injusta contigo y aún así no le dices nada? ¿Te has enfadado con alguien y al defenderte has terminado por perder las formas? Si te ha pasado alguna vez es que aún no has aprendido a ser asertivo.


La Asertividad

La asertividad es una habilidad social que se define como la “capacidad de expresar nuestras opiniones y/o deseos de una manera clara, directa y adecuada sin herir los sentimientos del otro ni menospreciarlo, únicamente defendiendo nuestros derechos como persona”.

Dentro de la comunicación hay un continuo en cuyos extremos se sitúan la agresividad y la pasividad, en el centro es donde se encuentra la asertividad. Si nos situamos en el extremo de la pasividad encontramos a esas personas que evitan decir lo que quieren o lo que piensan. En el extremo de la agresividad, se sitúan las personas que actúan de una forma tan agresiva que terminan por descalificarse a sí mismas.

Ser asertivo significa saber pedir, negociar y negarte para conseguir lo que deseas, expresando tus sentimientos y respetando los derechos de la otra persona. Pero también significa comprender tus necesidades y ser responsable de tus propias emociones.

Las personas asertivas saben lo que quieren, tienen un buen nivel de autoestima y son proactivas.

Cómo ser más asertivo

Afortunadamente la asertividad es una habilidad que puede ser entrenada para ayudarte a aumentar tus probabilidades de tener más éxito.

Elimina los pensamientos negativos. Evita pensamientos como: soy un mal compañero si no le hago ese favor. En su lugar adopta pensamientos más positivos y recuérdate que tú también mereces respeto. Aquí puedes leer más sobre la importancia de la actitud positiva.

Comprende que los demás no tienen porque saber lo que quieres.
Es muy típico, especialmente entre las personas pasivas, que esperen que los demás les lean la mente y que sean capaces de saber qué es lo que ocurre en su interior. Si quieres que los demás tengan en cuenta lo que tú quieres tendrás que expresarlo claramente.

Deja claro que es lo que quieres, no utilices subterfugios.

Debes concretar y ser lo más especifico que puedas para transmitir detalladamente que es lo que quieres o necesitas.

Transmite tus emociones
Al expresar tus emociones los demás podrán empatizar contigo y estarán más receptivos a tus peticiones. Además deberías tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones la gente no suele ser consciente de las consecuencias emocionales de sus acciones por lo que, al expresárselas quizás se sorprendan y reflexionen. Otra de las ventajas de expresar tus emociones es que nadie puede discutir cómo te sientes tú.

La asertividad se aprende con la práctica, empieza poco a poco, con situaciones de bajo riesgo y después vas aumentando a situaciones más complejas. Cuando hayas conseguido convertirla en un habito te darás cuenta del enorme efecto que tiene sobre tu autoestima, cuanto más te respetes más te respetarán los demás.

 

 

Un fuerte abrazo
Cristina

 

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