Como evitar la procrastinacion
Posted by Mª Cristina | Desarrollo Personal

La procrastinacion, ese eterno enemigo de la productividad puede ser superado con algunas estrategias y, por supuesto, tu fuerza de voluntad. Si quieres saber cómo evitar la procrastinacion, sigue leyendo.


Todos procrastinamos a veces, yo misma me he visto en esa situación en muchas ocasiones, pero hoy te voy a hablar de lo que a mí me funciona después de probar multitud de métodos. He leído, estudiado, analizado y probado tantos métodos que finalmente he conseguido que mis niveles de procrastinacion se vean reducidos a niveles mucho más bajos, tanto que ya no afectan a mi productividad.

La Procrastinación

Antes de aprender cómo evitar la procrastinación, quizás lo primero es entender qué es la procrastinacion, sus causas y las consecuencias que tienen para nosotros, hace unos días hablábamos de ello aquí, te aconsejo leerlo antes de continuar.

Ahora que ya lo tenemos claro vamos a hablar de algunas sencillas estrategias que a mí me han ayudado en la lucha contra la procrastinacion y que espero que a ti también te sirvan:

Cómo evitar la Procrastinación:

– Cambia el “tengo que” por el “quiero”
Cuando te dices a ti mismo “tengo que hacer…” tu mente lo siente como una obligación y tiende a rebelarse, favoreciendo la procrastinacion. Si en lugar de pensar “tengo que” piensas “quiero” a nivel mental la cosa ya cambia porque ya no es una obligación, es una elección. ¡Tu elección!

– Divide y vencerás
No mires el proyecto en su totalidad, divídelo en pequeñas acciones a llevar a cabo cada día y verás cómo te resulta mucho más fácil ponerte a ello.

Cuando nos centramos en la meta o proyecto final, podemos sentirnos sobrepasados e, incluso, incapaces de afrontar semejante tarea. También puede ocurrir que no seamos capaces de discernir por dónde debemos empezar.

Para evitar esto, debes dividir tu proyecto en pequeñas acciones diarias, semanales y mensuales. Pequeños pasos que indudablemente te facilitarán la labor y te irán acercando poco a poco, y casi sin darte cuenta, a tu meta.
Por ejemplo, si lo que deseas es escribir una novela, lo ideal es que lo dividas en pequeñas acciones: el día 1 decidir el índice, el día 2 preparar el borrador del capítulo 1, el día 3 revisar y corregir el capitulo 1…y así sucesivamente.

– Ponte una fecha limite
Algo que a mí me ayuda mucho es tener claro para cuándo quiero que ese proyecto esté finalizado. Para ello hago una estimación del peso de las tareas que debo realizar para alcanzar ese objetivo en esa fecha y, después reparto las acciones entre los días que tengo hasta la fecha que me he marcado.

Por supuesto, debe ser una fecha realista, no te puedes proponer escribir una novela en 4 días. Yo siempre aconsejo que sea una fecha realista pero que también te ponga un poco nerviosa, recuerda la ley de Parkinson, esta ley nos dice que toda tarea se dilata hasta ocupar el tiempo disponible, así que si, dentro de lo posible, marcamos un poco menos de tiempo, seguro que lograremos alcanzar nuestro objetivo.

– Empieza
Una vez que tienes claro cuáles son las pequeñas acciones que paso a paso, conducirán a tu meta, empieza con ellas.

Hay muchas personas que aconsejan empezar por las actividades que más te gustan, y quizás sea la mejor opción para ti, pero lo que a mí me funciona es empezar por aquellas tareas que me dan más pereza o me aburren más.

Generalmente cuando tengo una tarea pendiente que no me gusta nada, aunque esté haciendo otras siempre tengo en la cabeza…”uffff todavía tengo que hacer…”, si empiezo por esa tarea y la quito de encima, el resto del día estoy más relajada y disfruto mucho más de las demás actividades que estoy realizando.

– Establece una recompensa
Si has conseguido realizar esa actividad que tenías pendiente, mereces una recompensa así que ¿Por qué no dártela? Tú eliges lo que prefieres, 10 minutos de descanso, tomarte un café/te, pasear unos minutos…pensar en el momento de la recompensa también te sirve para motivarte a realizar la tarea.

– Convierte en rutinas las tareas repetitivas y aburridas
Las rutinas son hábitos que se realizan casi inconscientemente simplificando nuestra vida. Convirtiendo las tareas repetitivas en hábitos te permitirán hacerlas sin apenas esfuerzo.

 

Estas son algunas de las estrategias que mejor funcionan para evitar la procrastinación, espero que te sirvan 🙂

 

Un fuerte abrazo
Cristina

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