Convierte tus sueños en metas
Posted by Mª Cristina | Desarrollo Personal

La mayoría de nosotros tenemos sueños, algunos más ambiciosos que otros, pero casi todas las personas anhelan algo. El problema surge cuando nos limitamos a desearlo sintiéndonos frustrados o tristes porque pensamos/creemos que no se harán realidad nunca.


Y no estoy hablando de convertirnos en presidentes de una gran multinacional, cada persona tiene su sueño particular. Para unos puede ser convertirse en un gran empresario con multitud de personas a su cargo, para otras puede ser trabajar para sí mismo sin tener que responder ante un jefe, escribir una novela o montar una peluquería, cualquier sueño es igual de válido para alcanzar la satisfacción personal.

Pero…¿si tanto lo deseas porque no dejas de pensar en ello y empiezas a trabajar en su consecución? Desear es necesario, es el primer paso, pero si no actúas, si no te pones en acción nunca dejará de ser un sueño.

“Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos.” George Bernard Shaw

Así que vamos a ello, definamos los pasos necesarios para que tus sueños estén más cerca de convertirse en realidad.

Convierte tus sueños en metas

Anótalo, coge ese sueño que sobrevuela tu mente y anótalo de la forma más concreta y detallada que te sea posible. Pero no como sueño, vamos a dejar de llamarlo sueño y a convertirlo en una meta. “Tu meta personal

Ejemplo: META: abrir una tienda de ropa online, para mujeres jóvenes con un estilo casual/chic y facturar en el primer año 30.000€

Una vez que transformas tu sueño en una Meta, tu cerebro ya lo verá desde una perspectiva diferente. Como algo realizable y posible de alcanzar.

Elimina excusas, a menudo la mayor barrera para alcanzar tu meta suele ser tu cerebro. Tu mente se llena de “sis” que te impiden avanzar

• Si tuviera más dinero…
• Si tuviera más tiempo…
• Si…
• Si…

Cambia esos “sis” por “cómo”: Cómo consigo más tiempo, cómo consigo más dinero, cómo…

Por ejemplo, si es la falta de tiempo lo que te lo impide, pregúntate ¿puedo levantarme una hora antes para ir avanzando poco a poco en mi proyecto? ¿Puedo acostarme una hora más tarde? ¿Puedo delegar alguna de las tareas domesticas?

Seguro que si te lo propones puedes ir robándole minutos al día para trabajar en tus metas. Y si tu problema es la procrastinación aquí tienes un artículo que puede ayudarte.

Analízalo, Una vez que lo tienes por escrito, de la forma más concreta y detallada que has podido, párate a pensar. ¿Cuánto de importante es para ti alcanzar esa meta? ¿Estás dispuesta a pagar el peaje necesario?

Algo que observo muy a menudo es que hay personas que desean con todo su corazón algo, pero a la hora de la verdad no están dispuestos a pagar todo lo que implica luchar por esa meta. Horas de trabajo, momentos de incertidumbre, mucha fuerza de voluntad y perseverancia…los sueños se pueden hacer realidad, sí, pero no te voy a engañar, no va a ser a coste 0, siempre conlleva sacrificio. Así que en este punto, lo más importante es que analices y decidas si estas dispuesta a hacer todo lo necesario para alcanzar tu meta.

– Si has decidido ir a por todas, y no te importa pagar su coste, ahora es cuando tienes que decidir el momento, ¿Es este el momento adecuado para trabajar en ello? ¿Cuántos proyectos tienes ahora mismo entre manos? ¿Dispones de los recursos que necesitas, sean tiempo o dinero?

Valora tu situación presente y decide si este es el momento adecuado para lanzarte a luchar por tu proyecto o si es mejor aplazarlo algún tiempo.

Quizás en este momento tienes demasiados proyectos entre manos y no dispondrías del tiempo que necesitarías para dedicarte a luchar por tu nueva meta. O quizás en este momento estas en un trabajo por cuenta ajena y necesitas seguir unos meses más así, para hacerte con los ahorros necesarios que te permitan lanzarte por tu cuenta. Sean cuales sean tus circunstancias, valóralas y decide si este es el momento para empezar o si necesitas aplazarlo por un tiempo.

Si decides que el momento no es ahora, deberías aclarar por qué no, este no es el momento o nunca lo vas a llevar a cabo. Es decir, lo aplazas porque…por ejemplo ahora tienes muchos proyectos en marcha y no dispones de tiempo, o lo anulas completamente porque…por ejemplo, al analizarlo más detalladamente te has dado cuenta que realmente no es lo que deseas para ti.

Si has decidido eliminarlo, tranquilo, no pasa nada, ahora podrás centrarte en otras cosas.

Si tu decisión ha sido aplazarlo, entonces añádelo a la lista de quizás/algún día, o ponte una fecha, cuándo sí que sería el momento, en un mes, tres meses, un año…

Y si el momento es ahora, no dudes más y ponte en marcha. Sólo tu ACCION te permitirá alcanzar tus objetivos, porque solo quienes lo intentan pueden alcanzar su sueño.

 

Un fuerte abrazo
Cristina

 

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