Ejercicios de mindfulness para gestionar la ansiedad
Posted by Mª Cristina | Desarrollo Personal

¿Sientes que vas a un ritmo de locos y que no tienes tiempo para nada?, ¿sientes ansiedad y no eres capaz de disfrutar de nada?, ¿sabes que necesitas parar pero no sabes ni por dónde empezar? Los ejercicios de mindfulness para gestionar el estrés te pueden ayudar a lograr la calma y el bienestar necesarios.


Vivimos en una época en la que vamos a 1000 por hora, nuestra mente va muy acelerada y salta de una cosa a otra sin darnos ni un momento de respiro. Vamos con el piloto automático puesto y en la mayoría de las veces sin ni siquiera darnos cuenta. Tareas a realizar, conversaciones o situaciones del pasado que recordamos, saltamos al futuro y nos imaginamos que podría pasar si…fantaseamos con situaciones que aun no han pasado, y que probablemente nunca pasarán. El caso es que no tenemos ni un segundo y esto nos acaba generando un elevado nivel de estrés.

Planificas, organizas, preparas…no tienes tiempo para nada, tu cuerpo y tu mente están completamente desconectados y tu mente te está controlando en lugar de controlar tú a tu mente. En un mundo lleno de exigencias y constantes fuentes de estrés, cada vez es más necesario encontrar un modo de vida que nos aporte claridad, calma, plenitud y felicidad.

Hace tiempo leí un ejemplo que me gusto mucho porque ejemplifica perfectamente lo que nos ocurre cuando nuestro cuerpo está sometido a mucho estrés:
Imagina que eres la cuerda de una guitarra y que la presión que sufres en el día a día es la tensión que tiene esa cuerda. Cuando la cuerda está muy tirante, el sonido que produce no es agradable y la cuerda se rompe con facilidad. Es decir, cuando estás muy estresado durante mucho tiempo puedes llegar a quemarte, física y emocionalmente. Sin embargo, cuando la tensión de la cuerda es la correcta se produce un sonido precioso, de la misma manera cuando tú estas sometido a la presión adecuada, te sientes motivado, centrado y con energía.

En esa búsqueda el midfulness puede ser un gran aliado, hoy os propongo unas pautas sencillas para vivir el presente y apagar ese piloto automático en el que muchas veces nos movemos.

Ejercicios de Mindfulness para gestionar el estrés

Ejercicio de la Pausa

Este ejercicio puede realizarse durante 3 minutos aunque si quieres, puedes dedicarle un poco más de tiempo. Intenta realizarlo 3 veces al día durante una semana.

Siéntate recto en una silla, sepárate del respaldo y mantén la espalda todo lo recta que puedas. A continuación cierra los ojos y concéntrate en tu respiración y empieza a hacerte consciente de tus sensaciones corporales, quizás sientas que alguna parte de tu cuerpo esta tensa o incomoda mientras que otras están relajadas, observa todas las sensaciones para atraer la atención al momento presente.

Ahora pregúntate, ¿Cómo me siento ahora?, observa tu estado emocional y si sabes de qué emoción se trata, etiquétala en tu mente, pero si no sabes que emoción es no pasa nada, es suficiente con que la sientas. Observa en que parte del cuerpo sientes la emoción.

Ahora conduce la atención a tus pensamientos. Obsérvalos pero en esta ocasión, sin juzgarlos y sin que te atrapen. Obsérvalos como si no fueran tuyos.

Vuelve a llevar tu atención a la respiración, durante un minuto siente la inspiración: como entra el aire por tus fosas nasales, va bajando hasta llegar a tu estomago y como nutre todo tu cuerpo para ahora, expirar eliminando todo lo negativo. Utiliza la atención en tu respiración como un ancla.

Distánciate de tus pensamientos

Céntrate en tu respiración, observa las inspiraciones y expiraciones, cuando lo hayas conseguido, observa el tipo de pensamiento que tienes: preocupación, juicio, autocritica, planificación…ahora, en tu mente di: esto es un pensamiento, no un hecho. A continuación, imagínate y visualiza nubes que pasan, sitúa tus pensamientos sobre ellas y observa como vienen y van, desde la distancia. Recuerda que no estás tratando de eliminar los pensamientos, solo distanciarte de ellos.

Vuelve a llevar tu atención a aquello en lo que estabas centrado, puede ser tu respiración, las sensaciones corporales o, algo externo como la brisa al caminar, la música que suena…

Sentir es lo contrario a pensar, por ello cuando estamos centrados en las sensaciones corporales nos alejamos del plano mental, desactivando la mente e incrementando la consciencia lo que nos ayuda a restablecer el equilibrio físico y emocional.

 

 

Un fuerte abrazo
Cristina

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